El lugar
El Huila. Laderas altas, monte cerrado y un clima que le da al café su carácter, cosecha tras cosecha.
Huila, Colombia

Café de esfuerzo y tradición.
El café de los laboyanos. Nace en las montañas verdes, donde el grano se cultiva como un legado y no como una prisa.
Qué es
Café Montañita es el café que se cultiva en las montañas verdes del Huila. Tierra de poncho y sombrero, donde el grano sagrado sigue el ritual de los ancestros: sol, lluvia y el trabajo de quienes conocen cada surco.
El destello verde de la ladera, y las manos callosas de los campesinos, son el origen. Somos guardianes de esa tierra. El sabor nace ahí, antes de llegar a cualquier taza.
El Huila. Laderas altas, monte cerrado y un clima que le da al café su carácter, cosecha tras cosecha.
Los laboyanos. Campesinos de corazón noble que guardan el oficio y acompañan la finca con paciencia.
Esfuerzo y tradición. Un legado de montaña que se reconoce en el nombre y en el paisaje del que sale.
La finca
01 — 06
Surcos de café bajan entre el bosque. Desde aquí se lee la finca entera.
El monte
El grano no vive a pleno sol. Los árboles altos lo cubren, lo refrescan y lo acompañan. Ese verde espeso es el clima del Huila hecho paisaje, y le da el carácter a cada cosecha.
El surco
Lo que se recoge a mano sigue el sendero de tierra, todavía con el verde de la mata. De ahí pasa al beneficio, al secado y a la espera. Nada de eso ocurre el mismo día.
Café colombiano de origen, cultivado en las montañas del Huila y seleccionado a mano. Lo tostamos sin prisa.
Conocenos
El grano
Después de la cereza viene el grano. Se extiende para secarse y la bolsa se para en medio: café de origen, tostado, cien por ciento colombiano. El paisaje cabe en el empaque porque salió de ahí.
La presentación
Clásico, en bolsa de finca, sobre el corte de un árbol. El café no se disfraza de otra cosa. Sale del monte con el rojo de Montañita y el peso del grano recién cosechado.
El camino
Seis pasos, en orden. Del fruto en la mata al café listo para la taza.

01
Todavía en la mata. El grano espera y no se cosecha.

02
Roja y lista. La mano elige solo esta.

03
Se despulpa y se seca. El grano queda cubierto.

04
Café oro, limpio, a la espera del tueste.

05
El calor le da color, aroma y carácter.

06
Molido, el último paso antes de la taza.
La ficha
Nace en la ladera del Huila, entre el bosque y el camino de tierra. En la bolsa se lee sin adorno: café de origen, cien por ciento colombiano.
La cereza se recoge a mano y el grano se seca sin prisa. El laboyano acompaña cada paso. El empaque solo pone el nombre a un oficio que ya estaba en la mata.
Arriba de la finca hay un kiosco de teja y un puesto que lo dice claro: el café de los laboyanos. La taza mira el mismo valle del que salió el grano.
Café Montañita
Una finca en el Huila, un oficio de laboyanos y la tradición de cultivar el grano como lo hacían en esta ladera.